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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Duterte, cada vez con menos pulgas y sin pelos en la lengua: “Unión Europea vete a la mierda”

Recién llegado a la presidencia del país asiático, pero con una larga carrera política, Rodrigo Duterte ha dado mucho que hablar en el último tiempo principalmente por su lucha contra la delincuencia y el narcotráfico, lo que le trajo severas peleas con líderes internacionales de las más altas potencias, a las que literalmente ha mandado a la mierda.

Duterte expone una concepción política lindante  entre un moderado conservadurismo católico y la izquierda populista emergente de la socialdemocracia filipina, ha declarado la guerra total al narcotráfico, ha reimplantado la pena de muerte por ahorcamiento como venganza contra los criminales y le ha importado muy poco lo que el lobby internacional pro yanqui a dicho sobre su persona y su gobierno.

Tan convencido de su tarea se lo ha encontrado a Duterte, que ha ganado la escena de enemigo público número uno de las potencias occidentales y las ONG lobistas que supuestamente velan por los DDHH, luego de la partida del legendario líder sudamericano Hugo Chavez Frias, quien además de ser un firme revolucionario y soldado patriota de su Nación y su continente, era un experto contestatario que daba donde más le duele a los enemigos, en el orgullo, ese que es intocable para ciertas jerarquías.

Cuando Obama, el representante del país más poderoso del mundo, intentó hacer los mínimos señalamientos respecto a la política represiva anti-narcotrafico del gobierno filipino, Duterte le dijo “Callese hijo de puta” (aunque esto fue desmentido a medias por su persona, nunca fue aclarado y el malestar continuó), también le dijo boludo al jefe de ONU Ban Ki-moon.

La lista se alarga puesto que ahora ha mandado a la Unión Europea a la mierda y con seguridad, a pesar del Brexit, el estiércol le llega hasta los británicos.

Pero el hecho que más fuerza ha tenido y el que más malestar le ha causado al establishment internacional, fue su postura acerca de la presencia de las tropas yanquis en la isla de  Mindanao, respecto a las cuales fue categórico diciendo que “Deben marcharse”.

En 2002 EEUU desplegó tropas en Filipinas en la mencionada isla, en “colaboración” con el ejercito del país asiático en su lucha anti-terrorista contra el grupo radical islámico y separatista Abu Sayyaf; el programa de acción de las fuerzas yanquis quedó suspendido en 2015 pero sin embargo, las unidades extranjeras siguen actuando en la isla.

Duterte es un claro anti-islamista y un luchador empedernido contra la fuerza rebelde Abu Sayyaf y desde ya entiende que no se puede negociar ni financiar a los terroristas si se los quiere extirpar.


Además como lo explica Al Manar, Duterte considera que la presencia de tropas estadounidenses en el archipiélago, le trae problemas para desarrollar relaciones con China de manera óptima; como el mandatario del país asiático lo desea desde sus inicios como jefe de Estado. 

viernes, 22 de enero de 2016

Maten a Al Jaweldi! Terrorismo Made In OTAN!

Había momentos, en determinados lugares de aquella infernal locura en la que la OTAN había convertido a Libia; en los que no solo no se escuchaban estallar las bombas, ni los disparos del nutrido fuego que entrecruzaban los bandos rivales, sino que además, los niños salían a jugar a la calle, como siempre lo habían hecho durante 42 años y de manera ininterrumpida.

Para aquel 20 de junio la OTAN ya había tomado drásticas medidas contra Libia; entre ellas votar dos resoluciones a través del Consejo de Seguridad de la ONU, cuyos objetivos principales eran: la protección de civiles y… (lean bien) salvaguardar  la integridad institucional de la Yamahiriya Libia. Al momento de aplicar dichas resoluciones, los aviones europeos de la OTAN junto a los mercenarios que infiltraban los más retrógrados, fascistas y femicidas reinos árabes; se dedicaron a realizar una guerra de desgaste que consistió en matar a los civiles allegados  a políticos o militares libios que mantenían su lealtad a Gadafi, así como también destruir las instituciones legales del país; y así lograr su verdadero objetivo; eliminar al líder y su creación organizativa, “la autoridad de la multitud”, y por ende como lo explican hoy los correos de Hilary Clinton, evitar la política soberanista que Gadafi proyectaba no solo para Libia, sino para varios países del África.

En ese entonces la política de “guerra de desgaste” de la OTAN ya había sido expandida por toda Libia, en especial por Trípoli, debido a que la capital había mantenido un apoyo contundente a su guía. Civiles eran asesinados en nombre de la paz y en el pueblo se instalaba una psicosis terrorífica. Actos dignos de un manual de enseñanza para la tortura masiva, estaban ocurriendo en el país que gozaba de los mejores índices humanos del continente.

En el mes de mayo, dos meses y medio se cumplían de los bombardeos que sin un día de excepción habían atormentado a los libios, y por los cuales ya miles nunca más verían la luz del sol; a la OTAN se le había empantanado el supuesto del objetivo secreto de su misión, aquella “revolución” anti-gadafista que había estallado en febrero, que para las potencias y las petromonarquías árabes había significado la perdida real y total del poder de Gadafi, no había sido tal y lo que inicialmente creían que podían terminar en solo unas pocas semanas, iba encaminado hacia un final incierto y cada vez más preocupante; por ende, llegaba la hora de llevar a cabo la política de guerra de desgaste contra la jerarquía natural del país magrebí, y de la forma màs brutal y siniestra, sin importar que ello implique una violación a las resoluciones sancionadas en el Cosejo de Seguridad, no ya solamente violaciones públicas y flagrantes como lo habían hecho hasta entonces, sino que de  una manera de lo mas vulgar y grosera que se haya visto
Con informe detallado del lugar en el que se encontraban. La OTAN, el primero de mayo de aquel fatídico 2011 decide golpear de manera brutal a la familia Gadafi, cuando un misil teledirigido mató a una veintena de civiles libios entre ellos uno de sus hijos (Saif Al Arab), y tres de sus nietos. Esa suerte también correría a la decente familia Mustafá, cuya figura de pater era ejercida por un noble educador, respetado y querido por sus vecinos de quienes el periodista de Telesur Rolando Segura extrajo el crudo testimonio; niños y mayores, partidos por el llanto ante la tragedia ilustraban el trabajo del enviado de la cadena latina. Luego de explotar parte de la casa de los Mustafa, con niños adentro, muchos vecinos y primos fueron en su socorro, los drones de la OTAN filmaban en directo las escenas y se transmitían a los comandos que ejecutaban la operación desde fuera de Libia; cuando vieron lo que pasaba en el sitio, lanzaron un segundo ataque, que destruyó totalmente la residencia y logró matar a la familia entera y también a los vecinos que fueron en su socorro.

Era la hora de  Al Jaweldi Al Hamidi, una muy prominente figura de la política y el ejercito libio, de las de mayor importancia y lucidez que tenía aquel grupo de jóvenes oficiales libres, que se le amotinaron al rey Senusi y llevaron a cabo una incruenta revolución.  Unos meses mas tarde, la tragedia alcanzaría a otra importante figura del régimen; nueva, pero que durante la guerra había estado en la primera plana de todos los diarios por su coraje y lealtad; Mussa Ibrahim, a quien la OTAN decidió matarle un hermano; pero dejare esa historia para otro momento.

Aquella tarde del 20 de junio del 2011, en Surman, no hay sonidos de guerra, no se escuchan disparos, algunas mujeres caminan por las veredas, autos pasan por las esquinas y unos niños gritan sonrientes mientras suben a unas colinas; divertidos y emocionados de ver a unos payasos; juegan, se divierten, inflan globos, ríen, retoman los pasillos de la urbe, entran en una casa grande y son conducidos a una habitación de menores. Juntos, pegan objetos raros en las paredes de la pieza, la diversión continua y luego, los payasos se van; llega la oración, después la cena y a la hora de dormir los sensores que junto a los payasos, los niños engañados habían pegado en la pared de la habitación, se encienden, los misiles de los aviones de la OTAN reciben el mensaje sensorial y vuelan despiadados hacia la pieza. Ocho bombas que en total pesan 900 kilos estallan en la residencia. La escena es dominada por el drama y la aberración. Los cuerpos de la familia quedan desmembrados, la periodista uruguaya Isabel Pisano, va hasta el lugar y queda en shok, los voluntarios que remueven los escombros extraen partes de los reventados cuerpos de aquella pobre familia, Abdul, el más chico de ellos, de tan solo tres años de vida, está decapitado, el dolor es atroz y para cuando encuentran su cabeza lo que no tiene noción mínima en la capacidad imaginativa del hombre, se poza frente a sus ojos; el alma y el corazón de los presentes son acribillados por un dolor indignarte y de lo mas macabro que se pueda concebir. 

La OTAN no logra dar contra uno de los ideòlogos mas importantes de la revolución libia del 69, pero logra cumplir su objetivo psicótico; mató a 14 civiles inocentes entre ellos, una mujer embarazada, cuatro niños y un bebé, por quienes en el mundo casi nadie lloraría. 

domingo, 27 de abril de 2014

Siria comprueba participación de Turquia y EEUU en el ataque químico de Guta y Jan Al Asal.

El canciller de la República Árabe Siria, informó en el día de ayer que el estado sirio cuenta con los datos probatorios que confirman la participación de los yanquis y los turcos, en varios ataques químicos que durante la guerra se perpetraron en la nación baasista.

Secundados por otros países, EEUU y Turquía dirigieron los ataques químicos contra el ejército y el pueblo civil de Siria, tanto en Jan Al Asal, como en Guta y en otros distritos.

La famosa masacre de Guta que la prensa mundial y los regímenes del “primer mundo” intentaron hacer cargar al presidente sirio, fue una fabricación yanqui de “ataque de falsa bandera” como en su momento lo argumentó el parlamentario norteamericano Ron Paul.